۳٥) «اللَّهُمَّ أَنْتَ رَبِّي لَا إِلَهَ إِلَّا أَنْتَ، عَلَيْكَ تَوَكَّلْتُ وَأَنْتَ رَبُّ الْعَرْشِ الْعَظِيمِ، مَا شَاءَ اللَّهُ كَانَ، وَمَا لَمْ يَشَأْ لَمْ يَكُنْ، لَا حَوْلَ وَلَا قُوَّةَ إِلَّا بِاللَّهِ، أَعْلَمُ أَنَّ اللَّهَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ، وَأَنَّ اللَّهَ قَدْ أَحَاطَ بِكُلِّ شَيْءٍ عِلْمًا، وَأَحْصَى كُلَّ شَيْءٍ عَدَدًا، اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنْ شَرِّ نَفْسِي، وَشَرِّ الشَّيْطَانِ وَشِرْكِهِ، وَمِنْ شَرِّ كُلِّ دَابَّةٍ أَنْتَ آخِذٌ بِنَاصِيَتِهَا، إِنَّ رَبِّي عَلَى صِرَاطٍ مُسْتَقِيمٍ».
35. “Al-lah, Tú eres mi Señor y no hay más dios sino Tú. A Ti me encomiendo y Tú eres el Señor del Trono Majestuoso. Lo que Al-lah desea se hace realidad, y lo que no desea no se hace realidad, y no hay fuerza ni poder fuera de Al-lah. Sé que Al-lah es Todopoderoso y Su sabiduría cubre todo, y todo lo tiene minuciosamente numerado. Al-lah, pido Tu protección contra el mal en mí mismo, el mal de Satanás y sus cómplices, del mal de toda bestia que tienes sujeta del copete. Mi Señor está en el sendero recto”.