۱٥) «اللَّهُمَّ عَبْدُكَ وَابْنُ عَبْدِكَ، أَحْيَيْتَهُ مَا شِئْتَ، وَقَبَضْتَهُ حِينَ شِئْتَ، وَتَبْعَثُهُ إِذَا شِئْتَ، اللهُمَّ إِنْ كَانَ زَاكِيًا فَزَكِّهِ، وَإِنْ كَانَ مُسِيئًا فَتَجَاوَزْ عَنْهُ، اللهُمَّ لاَ تَحْرِمْنَا أَجْرَهُ، وَلاَ تُضِلَّنَا بَعْدَهُ، اللهُمَّ ﴿ٱغۡفِرۡ لَنَا وَلِإِخۡوَٰنِنَا ٱلَّذِينَ سَبَقُونَا بِٱلۡإِيمَٰنِ وَلَا تَجۡعَلۡ فِي قُلُوبِنَا غِلّٗا لِّلَّذِينَ ءَامَنُواْ رَبَّنَآ إِنَّكَ رَءُوفٞ رَّحِيمٌ﴾».
15. “Al-lah, él es Tu siervo e hijo de Tu siervo. Le diste vida cuanto quisiste y lo hiciste morir cuando quisiste, y lo harás resucitar cuando quieras. Si era una persona pura purifícalo, y si era un pecador perdónalo. No nos niegues su recompensa y no nos pongas en desvío después de su partida: {“Perdónanos, a nosotros y a nuestros hermanos que nos han precedido en la fe. No infundas en nuestros corazones rencor hacia los creyentes. ¡Señor nuestro!, Tú eres Compasivo, Misericordioso”} [Al Hashr: 10].