<p>¡Corazón! Prepárate para las plegarias al despertar</p>

أَيُّ شُعورٍ يفيضُ مِنَ القَلبِ علی اللِّسان . . وقد عادتْ رُوحي إِليَّ بَعْدَ هذِهِ الرِّحْلَةِ الغَيْبِيَّةِ . . ؟


أيُّ فرحةٍ أكبرُ مِنْ عَوْدةِ الرُّوحِ سالمةً، بينما قد رافَقَتْهَا أرواحٌ في هذه الرِّحلة . . ذَهَبَتْ معها وَمَا عادت إلى الحياة معها، قد قضى عليها الموت!


فَأَيُّ شَيءٍ يُكَافِئُ عودَةَ نعمة الروح؟!


لا . . لن يُقَلِّلَ تكرار حدوثِها في حَياتي أهمية عودتها!


إن عودتها نعمةٌ تتجدد .. و حياةٌ تتمدد .. وفرصةٌ تعود ولا تعوض.


لا.. لا تحمل همَّ هذِه النعمة الكبرى!


هنا رسولُ الله صلى الله عليه وسلم يُعَلِّمُنا كيف نشكر نعمة عودة الرُّوحِ سالمة.


حمدا تفيض به الروح على اللسان . . حمدا أقوله وأنا أشهد لحظة عودة روحي إلى الحياةِ من جديد . .


أقوله حين تفتح العينان على الحياة من جديد. .


تأمل كلماتِ الحبيبِ المصطفى صلى الله عليه وسلم لهذه اللحظة كقوله: «الحمدلله الذي عافاني في جسدي، وردَّ عليَّ روحي، وأَذِنَ لي بذكره» . .


يا لها من أذكار شكرٍ وذكر . . أذكار تجديد العهد للحياة الجديدة والعرفان . .

¡Qué sentimientos rebalsan de mi corazón hasta mi boca después de haber vuelto a mí mi espíritu tras su viaje de ausencia!

¡Qué alegría es mayor que el retorno de mi espíritu a salvo, siendo que otros espíritus lo acompañaron en el viaje y no volvieron a la vida con él, pues la muerte los alcanzó!

¿Qué puede valer tanto como el retorno del espíritu? Y no, la frecuencia del suceso no le quita ninguna importancia… su regreso es una gracia que se renueva, una vida que se extiende y una oportunidad que vuelve y es invaluable.

Pero no te preocupes por el significado de esta inmensa gracia.

Aquí el Mensajero de Al-lah, que la paz y bendiciones de Al-lah sean con él, nos enseña a agradecer el favor del retorno de nuestro espíritu a salvo.

Es una alabanza que desborda el corazón hasta llegar a la lengua… es una alabanza que pronuncio mientras soy testigo del retorno de mi espíritu a la vida de nuevo.

La pronuncio mientras abro mis ojos de vuelta a la vida. Medita en las palabras del querido elegido de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para este momento, como cuando dice: “Alabado sea Al-lah que preservó mi cuerpo, que me devolvió mi espíritu y me permitió invocarlo”.

¡Qué grandiosas plegarias de agradecimiento y alabanza son estas! Plegarias que renuevan el pacto por la nueva vida y el reconocimiento.