¡Oh, tú musulmán en desgracia!
Debes saber que quien ha predestinado para ti las desgracias, las deudas y las preocupaciones es el mismo que te enseña la súplicas para pronunciar ante las desgracias, para que evites las desgracias antes de su llegada o las retire después de su llegada, y aleje las deudas y las preocupaciones cuando te hayan sometido…
Que tu lengua las pronuncie ahora mientras tu corazón medita sobre la grandiosidad de sus palabras y su perfección…
Con la certeza de que nadie más puede repeler tu desgracia fuera de Al-lah…
Que para ello tu corazón y tu lengua sean uno solo, y pronúncialas sin pensar que tu desgracia es mucho para Al-lah. Pronúncialas, que tu desgracia será parte del olvido…
Pronúncialas y prepárate para un epílogo positivo después de cada desgracia, si Al-lah lo permite. Pon tu desgracia en una balanza y las perfectas palabras de Al-lah en la otra…
Luego observa cómo nada puede superar a las perfectas palabras de Al-lah…