Te ha llegado la súplica por medio de la cual te proteges a ti mismo, a tu familia y tus bienes…
Te ha llegado la súplica que no deja tras de sí envidia, mal de ojo ni enfermedad…
Te ha llegado la súplica por la que sometes a tus enemigos de entre la gente y los yinn, aunque se hubieran aliado contra ti…
Debes saber que la ruqia es una, pero los que suplican son muchos. ¿A quién se le responderá?
Ve pues y pronúnciala acompañando esas perfectas palabras de Al-lah con tu corazón; que viva Su majestuosidad y se refugie en la protección que Al-lah da por ellas.
Ve y pronúncialas con la intención de ruqia, de sanación y de protección contra todo mal y todo malvado.
Luego espera por la ayuda de Al-lah, pues llegará con seguridad… si Al-lah lo permite.